(1753-1782)

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Reconocida como una heroína indígena aymara. Nació el 12 de agosto de 1753 en el cantón de Caracato y muere en La Paz el 5 de septiembre de 1782, a la edad de 29 años.

Se casó con Julián Apaza (Túpac Katari, 1750-1781) el año 1770, tuvo dos hijos. Bartolina participó activamente en el levantamiento contra la explotación colonialista junto a su esposo. El año 1781 cuando explotó la rebelión indígena, el marido de Bartolina, Túpac Katari (Julián Apaza), fue proclamado virrey del Inca y ella fue proclamada virreina por derecho propio.

Bartolina asumió importantes funciones de liderazgo, entre ellas la organización de batallones de guerrilleros indígenas y de grupos de mujeres en tareas de resistencia en diferentes pueblos del Alto Perú. Intervino en el alzamiento de Ayo Ayo en 1781, así como en los dos cercos de La Paz, en los que participaron más de 30 mil indígenas.

Durante la rebelión el nivel jerárquico de gestión fue compartido en igualdad de condiciones entre Bartolina Sisa y Tupac Katari.

Este movimiento, de gran despliegue y eficacia, fue abatido en Calamarca por las fuerzas españolas y por las alianzas que estas establecieron con líderes indígenas contrarios a Tupac Katari, lo que posibilitó apresarlos.

Bartolina fue tomada presa el 2 de julio de 1781 y encerrada en Las Cajas, ciudad de La Paz, por orden del Corregidor Sebastián de Segurola. En septiembre, el Oidor Tadeo Díez de Medina, ordenó su martirio y muerte, como la “mujer del feroz Julián Apaza”.

Fue ahorcada el 5 de septiembre de 1782 en la plaza de La Paz, junto a su cuñada Gregoria Apaza, hermana de Julián. Luego su cabeza y sus manos fueron exhibidas en picotas, “para escarmiento público”, con leyendas alusivas, en Cruzpata, Alto San Pedro y Pampahasi. De allí sus restos fueron trasladados y exhibidos en Ayo Ayo y Sapahaqui. Pasado un tiempo, fueron quemados y las cenizas aventadas.

Los años venideros muchas otras mujeres lucharon y murieron por la independencia, siguiendo el ejemplo de Bartolina Sisa. El amor a la tierra, el ayllu, la defensa de su raza, y la decisión de luchar por la libertad, son el mejor ejemplo que dejó esta mujer líder aymara. Por esto en 1980 se funda la Federación de Mujeres Campesinas Bartolina Sisa con el objetivo de reclamar el derecho de participación de las mujeres rurales en la toma de decisiones.

En Tiahuanaco el año 1983 se realizó el Segundo Encuentro de Organizaciones y Movimientos de América. Ahí se instauró la celebración del 5 de septiembre como el Día Internacional de la Mujer Indígena conmemorando la fecha en que Bartolina Sisa fue asesinada.