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Antes de 1879 la plaza se llamaba del Mercado

En 1907 Fernández López Loayza publicó sus artículos “Letras de Molde”. Uno de ellos lleva el título del lugar: “La Plaza Condell por obra y gracia de los vecinos que han contribuido con su dinero, ha quedado elegante y bonita, presenta en las noches en que hay retretas un aspecto animado”. Estas se efectuaban los martes y sábados por la banda del regimiento Granaderos. Al costado oriente estaba el “magnífico edificio del Mercado que ocupa una manzana” según otro autor.
Antes de 1879 la plaza se llamaba del Mercado. Justificadamente podemos llamarla Plaza del Pueblo en oposición a la Prat por estar en la calle Baquedano y por razones que luego expondré. Otra plaza era la Cristóbal Colón al final de Baquedano con José Joaquín Pérez y Lynch. Luego se agregaría la Plaza Slava en el paseo dominical por la Avenida Balmaceda o el Camino hacia Cavancha. Para ubicarnos en el tiempo, regresemos a comienzos de 1900.
La Condell se distinguía y adquiría prestancia allá por 1930 gracias a los fotógrafos instalados con sus cámaras tripodales. Todo iquiqueño de cepa tiene una foto entre sus recuerdos de antaño. La Prat era reconocida por ser estacionamiento de taxis. Cuando se fundó el Partido Obrero Socialista en Iquique en 1912 (no olvidemos el de la Oficina Cholita que lo precedió), salió a las calles y así fue como el 5 de enero de 1915 se efectuó la primera conferencia pública para “contribuir al mayor progreso de la educación social de la clase obrera”. Entre los oradores Luis Victor Cruz, Luis Emilio Recabarren, Teresa Flores. Lugar: calle Amunátegui con Videla.
En las polémicas al aire libre, la Plaza Condell era la arena preferida para creyentes y agnósticos. El sacerdote Daniel Merino anunciaba para el lunes 11 de enero del mismo año, a las 8:00 p.m. la conferencia “Qué ganan los obreros creyendo en Dios”. Recabarren sería el opositor que respondería a tales argumentos. Se actuaba racionalmente, permitiendo la exposición de ideas, aunque no faltaban los aguafiestas. El encuentro fue boicoteado por la juventud radical. “El Despertar de los Trabajadores” publicó la argumentación de Luis Emilio el sábado 30 de enero de 1915.
Los anarquistas no se quedaban atrás, el sábado 6 de enero el Centro de Estudios Redención propiciaba otra conferencia, “Dios no existe” y solicitaba la cooperación de Recabarren para disertar sobre “Ciudadanía y Democracia”.
Lo que me interesa destacar es la decisión de enfrentar y discutir ideas políticas y filosóficas las que no eran pacíficas, pero no eran censuradas con balas. El raciocinio y la lógica en buenas cuentas resonaban en la Plaza Condell, entre adversarios que reconocían al Otro. Como lo decía monseñor José María Caro, Obispo de Iquique entre 1912 – 1926, había que polemizar con “los contrarios”. Dato al margen: el prelado apoyó la nacionalización del salitre a favor de los obreros. Razón demás para retroactivamente catalogarlo como Obispo Rojo. Eran otros tiempos.

Pedro Bravo Elizondo
La Estrella de Iquique.
4 de diciembre de 2008, página A-11