san andres

La fiesta patronal de San Andrés se celebra el día 30 de noviembre en el poblado de Pica. Se espera con la Novena, en donde se evocan las principales historias bíblicas de San Andrés, el apóstol pescador y los dinamitazos diarios recuerdan que la Fiesta Grande está pronta.

Tal como nos relata Fernando Martell, poeta pampino, durante todo el año se reúnen fondos para solventar los gastos de la actividad; rifa, platos únicos y otras actividades comunitarias permiten embellecer "La Ramada de San Andrés",  o el "Parabién". Era en este mismo lugar, el 28 de noviembre, donde doce días atrás se preparó la chicha, que el alférez convocaba a la comunidad a celebrar la fiesta del patrono. En la actualidad, el saludo se realiza en la ermita “Renacer-Fe-Esperanza”, dedicada a San Andrés del Camino, construida en la mitad de la ruta entre Pica y Matilla, donde cada año una familia diferente actúa como anfitrión. Allí, el alférez, la banda y asociaciones de bailes religiosos, se reúnen para bienvenir la festividad y saludar a la Cruz. Luego, se continúa con la tradicional bendición y destape de la chicha.

Al amanecer del día siguiente, a eso de las cuatro y media de la mañana del día 29, Pica despierta con un tronar de dinamitas y campanas, y todo el pueblo junto con el alférez, se reúnen para dirigirse a la Cruz del Calvario y luego al Templo.  Al compás de las diferentes bandas, saludan solemnemente a San Andrés, en lo que se llama "la Rompía del día", en donde se reparte chocolate y ponche. Los bailes religiosos danzan y elevan sus plegarias. La "Rompía" se extiende hasta la salida del sol.

Cuando ya atardece, se anuncia la preparación de la "Entrada de cera": toda la gente baja hasta la Iglesia, portando flores, ramas, ceras, velas y toda clase de ofrendas para el Santo, mientras una banda de músicos y sus bronces, platillos y cajas, los acompaña.  Luego de la misa, cerca de las 21:00 hrs, el pueblo se llena de música y colores para darle paso a los bailes religiosos, la música, los fuegos artificiales.

El Día Grande, el 30 de noviembre, las campanas llaman a los fieles a mediodía para asistir a la misa solemne, esta vez con la imagen de San Andrés en la puerta principal, donde nuevamente la música y los bailes, uno a uno, lo saludan. Al término de la misa, San Andrés es llevado en procesión por las calles del pueblo. El atardecer del día, se pasa disfrutando la chicha y bailando cachimbo, cueca, valses, mambos y boleros. La Bajada de la Wara, o la bajada "como el viento", se inicia con la cacharpaya, y al ritmo del wayño, todos tomados del gancho, caminan a la vertiente de las Ánimas, la plaza de los músicos,  la Iglesia y finalmente a la Cruz del Calvario, donde a medianoche despiden la fiesta con júbilo, pañuelos al viento y petardos. 

Fuentes:
-Marttell, Fernando. 2013."Pica: Historias, mitos y leyendas". Autoediciones El Buque Varado. Alto Hospicio. Disponible en: http://fernandomarttell.bligoo.cl/pica-historia-y-mitos-y-leyendas
-Rutas Patrimoniales, Fiestas Tradicionales. Ministerio de Bienes Nacionales. Disponible en:  http://rutas.bienes.cl/wp-content/uploads/2015/01/63.pdf
-Página de la Ilustre Municipalidad de Pica, http://www.municipalidadpica.cl/muni_pica/